Contaminación sonora

Como la respiración en los seres vivos, el ruido ya es inseparable del movimiento de las grandes ciudades. El crecimiento del parque automotor, la superpoblación y la actividad fabril, entre otros factores, fueron creando, poco a poco, un nuevo problema de estudio: la contaminación sonora.
Los efectos del ruido y sus consecuencias a largo plazo son indudables. Insomnio, cefaleas, dificultad para concentrarse, trastornos de la conducta, Stress. El ruido se mide en decibeles. Un avión despegando alcanza unos 140 decibeles.
La aceleración de un colectivo o un micro, 90 decibeles. Un martillo neumático, 100 decibeles. La OMS ha establecido que por encima de los 70 decibeles el ruido empieza a convertirse en una amenaza concreta para la salud del hombre.


Energías no renovables

La sociedad actual consume cantidades significativas de energía, elemento esencial del esquema económico mundial y un condicionante de la evolución futura de los pueblos. A pesar de la creciente preocupación por desarrollar nuevas formas de energía sustentables con el ambiente, casi el 90 por ciento de la energía empleada en el mundo proviene de fuentes no renovables. Las fuentes de energía no renovables, son aquellas que se encuentran de forma limitada en el planeta y cuya velocidad de consumo es mayor que la de su regeneración. Principalmente se clasifican en dos tipos: combustibles fósiles y combustibles nucleares. Los combustibles fósiles, carbón, petróleo y gas natural, son sustancias originadas por la acumulación hace millones de años de grandes cantidades de restos de seres vivos en el fondo de lagos y otras cuencas sedimentarias. Pueden utilizarse directamente quemándolos para obtener calor y movimiento en hornos, estufas, calderas, motores o usarse para electricidad en las centrales térmicas o termoeléctricas. Por su parte, la energía nuclear es la energía almacenada en el núcleo de los átomos que se libera como resultado de una reacción nuclear. Se puede obtener por el proceso de fisión nuclear o bien por fusión nuclear. Para generar esta energía es necesario usar sustancias que se desintegren fácilmente, es decir sustancias radiactivas. La más utilizada es el uranio, aunque también puede utilizarse plutonio.